
Creo que se están esforzando duramente por evitar cometer –como hacen- tantas faltas de ortografía, pero lo cierto es que los pobres no lo consiguen. Recientemente ya ponían como ciudad de un reportaje sobre el Café Gijón (tradicional de Madrid) en la propia ciudad asturiana. Eso es simplemente desconocimiento. Lo de hoy –y lo de otros días- ya es otra cosa. Ser capaces de escribir en un titular a cuatro columnas en la sección de Cultura “convertió” es demasiado para lo que se puede permitir un medio de prensa medianamente serio. Parece que El Diario, en este aspecto, cada vez lo es menos. Y, en este caso, no tienen ni la excusa de que al redactor de turno se le saltó una tecla, porque entre la “e”, que él ha utilizado, y la “i” hay nada menos que cuatro letras en el “qwerty”. O tiene las manos muy grandes o el teclado muy pequeño. O ninguna de las dos, que es la que va a ser. De verdad que la imagen habla por sí sola y, de hecho, no pongo más para no cansar, pero casi cada día tendría oportunidad de hacerlo. Y eso los que deben dar ejemplo y se consideran el mejor periódico de Cantabria. Cuidado con El Mundo que parece que les está comiendo la tostada tanto en el tema publicitario como en el de las exclusivas y noticias.