Pues sí, un año más parece que el ayuntamiento de Santander celebra sus festividades dirigiéndose a un sector muy reducido de la población y es que poco, por no decir nada, se habla de grandes espectáculos para este verano -y estamos en julio-.
Al parecer, este año el único festival que daba algo de nombre a la capital norteña se despide con un irrisorio presupuesto de 50.000€, muy alejado de los 300.000 € iniciales totalmente "acampañados" para celebrar un aniversario y quitar la idea en el exterior de ser una ciudad de turismo geriátrico (objetivo, por cierto, no conseguido). Quieren hacer algo, dicen, de momento lo único que se ha dado a conocer es la existencia de un 'Play festival' en el Palacio de Deportes con un cartel que se nos antoja totalmente insuficiente. Mucho más viendo lo bien que están trabajando este tema muchas ciudades españolas.
Al parecer, este año el único festival que daba algo de nombre a la capital norteña se despide con un irrisorio presupuesto de 50.000€, muy alejado de los 300.000 € iniciales totalmente "acampañados" para celebrar un aniversario y quitar la idea en el exterior de ser una ciudad de turismo geriátrico (objetivo, por cierto, no conseguido). Quieren hacer algo, dicen, de momento lo único que se ha dado a conocer es la existencia de un 'Play festival' en el Palacio de Deportes con un cartel que se nos antoja totalmente insuficiente. Mucho más viendo lo bien que están trabajando este tema muchas ciudades españolas.
Para lo que sí hay dinero es para la Feria de Santiago, parece que al ayuntamiento de fachander, perdón, de Santander le sobran casi 2.000.000€ para que los más sangrientos de la ciudad puedan disfrutar de un espectáculo hecho a su medida, con sangre, violencia, sudor, dolor, agonía, una delicia vaya. El problema es que esos dos millones que se gasta en una masacre para unos pocos nos pertenecen a todos y no son recibidos por todos.
Un año más hay que suspender a la capital cántabra. Santander tiene mucho que aprender de otras semanas grandes, donde el presupuesto de festejos se destina a actividades culturales y sociales para los ciudadanos civilizados.
Un año más hay que suspender a la capital cántabra. Santander tiene mucho que aprender de otras semanas grandes, donde el presupuesto de festejos se destina a actividades culturales y sociales para los ciudadanos civilizados.