Hay que ver el morro que se gastan nuestros políticos, sobre todo algunos. La última es la gran tomadura de pelo de Doña Carmen Ruiz Lavín que, como si fuéramos tontitos, va y nos dice que Las Llamas "es un gran parque verde". Pero bueno, ¿esta mujer nos está llamando gilipollas a la cara o esto cómo va? Porque yo, en mi cara, tengo dos ojucos y de bien joven me enseñaron que había muchos colores, por lo que ahora soy capaz de distinguirlos, sobre todo el verde del negro.
Pero bueno, asumo que no todo el mundo es capaz de hacerlo, hay numerosas enfermedades de la vista y a esta buena mujer igual le faltan los conos de color y claro, al verlo todo en blanco y negro, a lo mejor la tonalidad del asfalto es lo que ella interpreta como el color verde. Eso siendo inocente, porque si no, tengo claro que vendernos la moto del espacio verde con su maravillosa perspectiva medioambiental de la recuperación de un gran humedal -otra cosa no, pero humedad en esta tierra... a mansalva- con 70 especies diferentes, como que a mí no me cuela, y como yo, son muchos los ciudadanos que están un poco hartos de no ver más que cemento en las plazas y parques de la ciudad.
Según la concejala: "Es un parque diferente, para que los vecinos lo utilicen de todas las maneras posibles: pasear, montar en bicicleta, tumbarse... Lo que pasa es que no es como otros parques". Claro que no es como otros parques, sencillamente porque ¡no es un parque!