El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha dado datos de toda España, pero lo que nos interesa, por supuesto, es Cantabria. Según un estudio, los cántabros tardarían la friolera de pagar un piso de 70 metros cuadrados de forma individual y sin sobrepasar el 30% de sus ingresos. Evidentemente, todos los que tienen hipoteca superan ese porcentaje, y bastante más. Por otro lado, el hecho de vivir en pareja también hace más asequible afrontar este tipo de gastos. Eso sí, los gobiernos no hacen demasiado por ponérselo fácil a los jóvenes en su tarea de emanciparse, y ésta es una prueba más, porque una persona sola es casi impensable que pueda asumir los gastos de hipoteca y demás que supone tener un piso. Parece, según este estudio, que la situación es un poco mejor para el alquiler de viviendas en nuestra región, ya que la media se sitúa en 471 euros al mes, 66 menos que la media de España. Sin embargo, el famoso plan de ayudas al alquiler para jóvenes se disipó sin llegar a cumplir el objetivo para el que se creó y sin satisfacer, ni siquiera mínimamente, a los que lo necesitaban. Mucha publicidad pero poco fondo. Todo el mundo sabe que la situación no es buena pero de ahí a que nos vendan motos que luego no existen va un gran trecho. En fin, está claro que no hay más cera que la que arde.
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miércoles, 11 de marzo de 2009
martes, 4 de diciembre de 2007
Los jóvenes y la ideología
El diario El País de hoy publica un reportaje sobre los jóvenes de ahora (creo que recordar que se es joven hasta los 30 años) y su mayor implicación que la generación predecesora en los asuntos políticos. En concreto, ese artículo habla de que el 58% de los entrevistados afirma haber estado en alguna manifestación. Según algunos expertos que opinan, eso no significa que tengan más interés, sino que lo cogen más de pancarta, casi como algo social, por lo que se le resta valor. Asimismo, también se dice que no están dispuestos a mojarse demasiado, además de -como todos sabíamos- estar muy alejados de los partidos políticos. Esto es mérito, exclusivo, de una clase política poco preparada, bastante hipócrita y, en algunos, casos, corrupta. Y así, es normal que la gente se desilusione y pase de participar en algo en lo que todos tendríamos que sentirnos involucrados. No hace más que confirmar una tendencia que se venía marcando, que no es otra que a la gente, en general, cada vez le importa menos la política porque lo ven como algo sucio y lejano. Más les valdría a los políticos ponerse las pilas porque los únicos que van a votar son los fanáticos de uno y otro partido. A los demás les importa un pimiento. Empezando por los jóvenes.
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