Los lazos Revilla-Constructores no son de ahora y tampoco hay razones para esconderlos porque cada uno se relaciona con quien quiere. Eso sí, cuando el presidente de Cantabria hace unas declaraciones delante de la asamblea general de la Asociación de Constructores de Cantabria y dice que el Gobierno va a adelantar la obra pública que estaba prevista para finales de año a estos meses para, supuestamente, generar actividad en el sector, estamos hablando ya de otras cosas. Para empezar, la obra pública sigue a pleno rendimiento -sólo hay que acercarse por la zona Castilla-Hermida-. Lo que ha descendido, por razones obvias, es la venta residencial. Ayer, Don Piso, una de las mayores inmobiliarias del país, anunció un ERE -expediente de regulación de empleo- sobre el 80% de su plantilla. Algo se está moviendo y los constructores empiezan a preocuparse porque lo que antes era el negocio del siglo ahora se les está volviendo en contra. Hay quien tiene cientos de pisos en su poder y no puede hacer nada con ellos. Me alegraría sinceramente si esos que especulan con el mercado y que hinchan, con sus actuaciones mezquinas, los precios de las viviendas, se las tengan que comer con patatas fritas. Revilla, como buen amigo de Fidel González Cuevas, presidente de los constructores cántabros, hará todo lo posible porque no se hagan pupa en la caída. Le va a resultar complicado pero él lo intentará, claro. Ya es hora de que paguen por los abusos que han cometido -palabras literales del ministro Solbes- durante muchos años. Espero que nadie les saque las castañas del fuego ahora que ya no ven las cosas de color rosa.
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viernes, 16 de mayo de 2008
viernes, 9 de mayo de 2008
La construcción no tendrá salvavidas
Ayer lo anunció el ministro Solbes: la construcción no tendrá ayudas de ningún tipo para paliar la crisis porque, según él, el mercado inmobiliario necesita un ajuste tras los abusos (sic) que se han cometido en los últimos años. Era algo evidente a lo que los constructores no querían verse abocados porque llevaban mucho tiempo siendo caballos ganadores. Es, al menos, un pequeño paso para evitar que esta gente, con las subvenciones de todos, sigan perpetuando unas condiciones draconianas que están suponiendo la bancarrota de muchas familias. Ya era hora de que alguien hiciese algo, aunque, en este caso, es mejor decir que no hiciese nada para evitar que el mercado se autorregule con la mítica ley de la oferta y la demanda. Que bajen el pistón de una vez para que la gente pueda emanciparse en condiciones y evitar que unos pocos sigan abusando de la mayoría. Señores constructores, pónganse las pilas porque si no se van a comer los pisos con patatas. No puedo evitar decir que me alegro en el alma y espero que siga siendo así. Basta de ayudas encubiertas que mantienen situaciones anómalas.
miércoles, 27 de febrero de 2008
Alguien sigue volando sobre el Cuco
El tema de la urbanización del Alto del Cuco, una de las mayores aberraciones de la historia, sigue candente y de plena actualidad. A la lumbrera que se le ocurrió cortar medio monte habría que meterle en la cárcel de por vida, pero mucho más grave me parece aquellos que, bien con su silencio cómplice, bien con su firma autorizando el atropello, han terminado por permitir esta abominación. Pues bien, el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) ha ratificado que el Gobierno Regional no puede pedir la suspensión provisional de las licencias de construcción de las viviendas porque en ese pleito es uno de los demandados. Si se van confirmando con sentencias lo que parece, todos acabarán pagando por ello, porque, al final, los principales damnificados son aquellos que están pagando las hipotecas de unos pisos en los que no podrán vivir nunca. ARCA, la asociación ecologista, denunció, pero ahora, en este proceso, ha mantenido un "llamativo silencio", como afirma la propia sentencia del TSJC. Ha habido muchos responsables y es importante para la salud democrática que todos ellos acaben en la cárcel una vez que se vaya demostrando su participación. Desde el que concedió las licencias hasta el que derribó medio monte pensando que nadie diría nada proque el dinero todo lo calla. Así nos sigue luciendo el pelo en este reino de taifas.
martes, 4 de septiembre de 2007
Peligro: andamio a la vista
Era algo que se veía venir desde hace tiempo y, por fortuna, no ha habido que lamentar daños personales. Esta vez. La siguiente no debería extrañarnos oír en las noticias -ésta sí saldría en los informativos nacionales al tratarse de una desgracia- que fallecen 4 personas en Santander al caerles encima un andamio mal colocado. Esto pudo ocurrir ayer, cuando uno se desplomó en la calle Burgos, en calzados La Defensa (noticia). No pasó nada de chiripa porque en la foto se aprecia que se derrumba justo en dirección a la zona de paso de miles de personas todos los días. Vamos, que nos podía haber tocado a cualquiera. Y la pregunta surge sola: ¿Hay algún tipo de control, por parte de cualquier administración, sobre este tipo de "meccanos"? Yo diría que, teóricamente, sí, pero nos cansamos de oír todos los días que han fallecido equis número de trabajadores que se han precipitado al vacío por no llevar arnés o porque les ha fallado la estructura en la que trabajaban. Aquí, en Cantabria, el número de inspectores de Trabajo es muy reducido, por lo que se limitan a visitar las obras grandes de vez en cuando y ponen multas por infracciones a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, pero no pueden -físicamente- comprobar todas las construcciones o arreglos de fachadas que se hacen en nuestra región. Por ello, la responsabilidad de los empresarios debería ser mucho mayor y contratar personal cualificado que hagan seguros estos montajes. Al final, nos queremos ahorrar unos cuantos euros y traemos mano de obra de otros países -con todo el respeto, por supuesto- para pagarles menos o, incluso, no asegurarles. Este tipo de gente que hace eso debería acabar en la cárcel. Directamente. Porque juegan con la vida de sus trabajadores y con la de las personas que pasamos por debajo.
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