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lunes, 31 de agosto de 2009

El Servicio Cántabro de Insalud (SCI)

Propongo un cambio de siglas para adecuarlas a la realidad. Después de un verano -que todavía no ha acabado- sin médicos sustitutos en los centros de salud, con lo que ello supone de merma en el servicio y en la calidad de atención, y de clausura del consultorio de Cueto, la última ha sido ya de órdago. Un grupo de personas había sido citada en el hospital de Liencres para diversas operaciones de cirugía menor. Pues bien, al llegar al centro se encontraron con la sola presencia del doctor que iba a operar, pero sin enfermeras ni anestesistas. El médico, en vista del percal, trató de arreglar la situación, pero le fue imposible. Él mismo pidió mil disculpas a los damnificados y les recomendó que presentaran una reclamación, cosa que hicieron. El SCS (Servicio Cántabro de Salud) reaccionó rápido y, según cuentan, ya les ha dado nueva cita. Este dato no debería esconder la esperpéntica gestión que se está llevando a cabo desde la consejería de Sanidad, porque, aunque parezca mentira, Luis Truán, actual consejero, casi está haciendo buena a la mítica Charo Quintana, su antecesora en el cargo. Vaya desaguisados, vaya manera de jugar con los ciudadanos, y ni una sola respuesta en forma de dimisiones o destituciones. Cada vez se destinan menos fondos para sanidad y así nos va. Yo propongo llamarlo a partir de ahora SCI (Servicio Cántabro de Insalud).

miércoles, 22 de julio de 2009

El consultorio de Cueto cierra

Está claro que la sanidad pública en Cantabria va cuesta abajo y sin frenos. Lo penúltimo es el anunciado cierre del consultorio de Cueto que han pagado entre los propios vecinos. Ya no sé cómo calificar estas actitudes "pasonas" de consejeros y funcionarios, que sólo les preocupa que las cosas no aparezcan en los medios, pero no que se solucionen. A la gran decisión de eliminar a los médicos sustitutos en vacaciones a la que han respondido los damnificados poniendo carteles para que se quejen los usuarios en la gerencia de atención primaria, en la Residencia, hay que sumar ésta que ahora condena a un centro que atiende a muchas personas que lo han pagado, encima, con su esfuerzo, y que una persona o personas sentadas en sus despachos y ajenos, la mayoría de las veces, a la realidad, tachan del mapa. En Santander ya sólo quedan las urgencias en el Sardinero y en Valdecilla, pero la gente que viva en el centro irá antes a éste último que al otro, como es lógico. Luego se quejarán de que se masifica el hospital. Señor Truán y señores del gobierno regional, a ver si en vez de ir quitando cosas alguna vez suena la flauta y las ponen, porque los impuestos que se pagan no bajan...

sábado, 15 de septiembre de 2007

El bronce sanitario

Cantabria cae en sanidad. Tras haber encabezado tres años consecutivos la lista de los servicios públicos de atención pública a los ciudadanos, ha perdido dos puestos en sólo un año (artículo). Seguramente, el mal servicio, motivado por la prolongada huelga de médicos de los últimos tiempos -resuelta, por cierto, tras la salida de la consejería de Charo Quintana- ha hecho mella en esos resultados tan buenos. Los médicos pedían más reconocimiento y más dinero -es justo, si miramos lo que cobran compañeros suyos de otras comunidades-. El caso es que las listas de espera han aumentado sustancialmente y la culpa, en todo caso, es de los que no ceden ni negocian con nadie. La prepotencia es muy mala consejera y una persona que ostenta un cargo como el de la señora Quintana no puede permitirse el lujo de hacerlo. Se le ha enquistado un problema que no parecía tan grave en un principio y nadie del Gobierno de Cantabria -nadie, ni nuestro querido Revilluca- ha querido meterse en un jardín en el que se podían pisar bastantes "caquitas" y menos tan cerca de las elecciones. Y al final, los paganos, los de siempre, los ciudadanos, a los que los políticos sólo les importamos cuando vamos a votar. Aquí tenemos la prueba fehaciente de ello. En fin, un poco lo de siempre.