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miércoles, 5 de agosto de 2009

Comerciantes y hospital

Partiendo de la base de que nunca me ha parecido la ubicación idónea, tampoco estoy de acuerdo en que se tenga a los comerciantes de la galería de Valdecilla en la situación en la que están. Si se les permitió establecerse allí se supone que fue legalmente, por tanto, nada hay que objetar sobre ello. Quizá otra ubicación habría sido mejor, pero fue la que fue. Cuando las urgencias estaban entre la galería y el propio hospital mucha gente se quejó con lógica. Sin embargo, para pacientes de larga estancia y para las familias de aquellos que vienen de fuera de Santander o de la región, los establecimientos, comerciales y hosteleros, de la galería, les dan una vida enorme y les permiten seguir cerca de sus seres queridos. Por ello, es incomprensible que no se les haya tenido en cuenta a la hora de diseñar el nuevo hospital, teniendo una gran oportunidad para integrarles como un servicio más y sin que molestaran a nadie. Ahora, muchos puestos de trabajo están cayendo y parece ser que a nadie le interesa. Así pasa en toda España. Es más grave que se pierdan 600 puestos en Nissan Barcelona -que lo es- que lo hagan 20.000 en 10.000 pequeños comercios que echen el cierre en toda España. Se equivocan los que piensan así porque son estos los que ofrecen empleo de calidad y no contratos basura a los que nos tienen acostumbrados bastantes grandes empresas.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Valdecilla se quema y sus gentes... pues eso

La noticia nos sobresaltó el sábado cuando nos enteramos de que se había declarado un incendio en el hospital de Valdecilla de Santander. Según afirmaron los medios de comunicación, dos chicas, que se encontraban con un familiar en coronarias, comenzaron a oler a humo. Con rapidez acudieron al mostrador de información más cercano a contarles lo que estaba ocurriendo. Las personas que les atendieron no dieron ninguna importancia al hecho y no les hicieron ni caso. Más tarde, el olor era más palpable y su preocupación fue tal que decidieron ir ellas mismas en busca del fuego. Como no podía ser de otra manera lo encontraron y volvieron sobre sus pasos para que llamasen a los bomberos. Menos mal. Gracias a estas chicas no estamos hablando ahora de una verdadera desgracia, porque la desidia de unos-as pocos-as irresponsables podía haberle costado la vida a muchos inocentes.
Por otro lado, en un principio se dijo que había sido un cortocircuito en un panel eléctrico, pero luego se ha demostrado que no había sido así, por lo que sólo queda que haya sido un cigarro mal apagado o tirado a una papelera. Es alucinante que la gente -yo lo he visto- siga fumando en el hospital con total impunidad -incluidos médicos y enfermeras- y nadie multe o haga algo por evitarlo porque, se ha visto, es realmente peligroso para todos, para los listos que fuman y para los pobres que pasamos por allí.

sábado, 15 de septiembre de 2007

El bronce sanitario

Cantabria cae en sanidad. Tras haber encabezado tres años consecutivos la lista de los servicios públicos de atención pública a los ciudadanos, ha perdido dos puestos en sólo un año (artículo). Seguramente, el mal servicio, motivado por la prolongada huelga de médicos de los últimos tiempos -resuelta, por cierto, tras la salida de la consejería de Charo Quintana- ha hecho mella en esos resultados tan buenos. Los médicos pedían más reconocimiento y más dinero -es justo, si miramos lo que cobran compañeros suyos de otras comunidades-. El caso es que las listas de espera han aumentado sustancialmente y la culpa, en todo caso, es de los que no ceden ni negocian con nadie. La prepotencia es muy mala consejera y una persona que ostenta un cargo como el de la señora Quintana no puede permitirse el lujo de hacerlo. Se le ha enquistado un problema que no parecía tan grave en un principio y nadie del Gobierno de Cantabria -nadie, ni nuestro querido Revilluca- ha querido meterse en un jardín en el que se podían pisar bastantes "caquitas" y menos tan cerca de las elecciones. Y al final, los paganos, los de siempre, los ciudadanos, a los que los políticos sólo les importamos cuando vamos a votar. Aquí tenemos la prueba fehaciente de ello. En fin, un poco lo de siempre.