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miércoles, 5 de agosto de 2009

Comerciantes y hospital

Partiendo de la base de que nunca me ha parecido la ubicación idónea, tampoco estoy de acuerdo en que se tenga a los comerciantes de la galería de Valdecilla en la situación en la que están. Si se les permitió establecerse allí se supone que fue legalmente, por tanto, nada hay que objetar sobre ello. Quizá otra ubicación habría sido mejor, pero fue la que fue. Cuando las urgencias estaban entre la galería y el propio hospital mucha gente se quejó con lógica. Sin embargo, para pacientes de larga estancia y para las familias de aquellos que vienen de fuera de Santander o de la región, los establecimientos, comerciales y hosteleros, de la galería, les dan una vida enorme y les permiten seguir cerca de sus seres queridos. Por ello, es incomprensible que no se les haya tenido en cuenta a la hora de diseñar el nuevo hospital, teniendo una gran oportunidad para integrarles como un servicio más y sin que molestaran a nadie. Ahora, muchos puestos de trabajo están cayendo y parece ser que a nadie le interesa. Así pasa en toda España. Es más grave que se pierdan 600 puestos en Nissan Barcelona -que lo es- que lo hagan 20.000 en 10.000 pequeños comercios que echen el cierre en toda España. Se equivocan los que piensan así porque son estos los que ofrecen empleo de calidad y no contratos basura a los que nos tienen acostumbrados bastantes grandes empresas.

jueves, 5 de febrero de 2009

La rotonda de Valdecilla

Las obras se supone que son para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, pero lo cierto es que, en muchos casos -véase la calle Castilla- lo único que hacen es complicársela. Éste que nos ocupa es uno de ellos. Se está ejecutando una faraónica obra al lado del hospital Valdecilla y de la sede de los bomberos de Cajo que unirá, con un túnel este vial y la autovía del Sardinero. Pues bien, gente que se supone que ha estudiado no es capaz de acordarse de que si se quita el paso de peatones que había, muchos ciudadanos -3.000 según los afectados- las van a pasar canutas para ir de un sitio a otro. ¿Es esto justo? Probablemente no, pero ya sabemos que el "bien general" está por encima del otro. Nadie se hace responsable de la chapuza y los sufridos vecinos de los alrededores tienen que recorrer, en el mejor de los casos, 400 metros para poder seguir su camino. Y eso sin contar a aquellos discapacitados que, con sus dificultades motoras, quieran moverse libremente. Lo van a tener imposible. Pues bien, tampoco se crean Ustedes que nadie ha hecho nada por habilitar otro paso o solucionar en parte el problema. Aquí no se le pone la cara roja a nadie. Ahora sólo falta saber quiénes serán los siguientes en sufrir de "obritis"...

miércoles, 14 de mayo de 2008

Sin licencias y a lo loco

Si a cualquier persona normal se le ocurre hacer una obra, por mínima que ésta sea, en su casa y no pide la correspondiente licencia de obra menor -hablo de arreglar un baño, por ejemplo-, corre el riesgo de que un vecino le denuncie y el Ayuntamiento le empure. Dice, por otro lado, la Constitución que todos los ciudadanos somos iguales ante la Ley. Pues bien, juntad esto y sabed que el hospital Valdecilla Sur, la gran ampliación de consultas, está funcionando sin licencia de apertura ni de primera ocupación desde que se inauguró con gran pompa hace un par de meses. El consejero de Sanidad, Luis Truán -vaya infancia más dura...-, ha hablado de este tema y lo ha calificado como "problema menor" (sic) y se ha quedado tan pancho. Algunas webs escoradas a babor han salido a acusar al Ayuntamiento de la filtración intencionada de ello, pero, aunque esto sea así -que lo será, claro-, no exime al Gobierno de Cantabria y al de España de solicitar, por lo que ello implica de inspecciones y comprobaciones de seguridad, las licencias pertinentes antes de abrir un ¡¡¡hospital!!! Máxime cuando se supone -y digo se supone- que ellos son el espejo en el que se miran todos los españoles y cántabros. Ahora no digo que haya que cerrar el hospital pero salir diciendo que es un "problema menor" demuestra bastante poco respeto por aquellos -los ciduadanos- que tienen que pedir permiso para todo, hasta para poner una taza del water nueva en su baño. Señores políticos, les recuerdo que son Ustedes los que nos sirven a nosotros y no al revés. Más respeto y responsabilidad y menos prepotencia.

viernes, 29 de febrero de 2008

Valdecilla ¿acabada?

Comienza la andadura de los "trabajadores de la salud" en el nuevo edificio de Valdecilla y, como no podía ser menos, empieza con problemas. Los trabajadores se quejan, no por el descontrol que supone abrir un edificio y tener que trasladarlo todo (en muchos casos lo han hecho ellos mismos), sino por las condiciones que se han encontrado algunos: malos locales o, al menos, inadecuados para ciertos servicios, vestuarios alejados del lugar del trabajo, falta de vestuarios para el personal de limpieza, etc.
Parece que uno de los temas más graves es éste: la sección sindical de USO afirma que el espacio habilitado para estos empleados (situado en un sótano del pabellón 19) no tiene las dimensiones mínimas para ser utilizado por más de 200 personas. Además, no cuenta con lavabos ni duchas como establece la normativa, la salida de emergencia está tapiada por las taquillas del personal ante la falta de espacio físico para colocarlas en otro lugar, no cuenta con ventilación ni salida de humos, el suelo es de cemento sin acondicionar y con varias rejillas de desagüe, no dispone de calefacción, está expuesto a corrientes de aire y se inunda cada vez que llueve.
Pero bueno, ¿dónde trabajan estos señores? ¿En un hospital de campaña? Parece increíble que construyan un edificio nuevo y que no tengan en cuenta las necesidades de los trabajadores que, no son sus usuarios finales, pero son los que pasan allí mayor número de horas. Al final, parece que se hacen las cosas de cara a la galería. Todo el que haya tenido que ir a Valdecilla sabe perfectamente que el aspecto del recinto no era el mejor, bien es cierto que lo más importante es ser bien atendido y salir de allí cuanto antes, pero si nos ponemos a renovarlo estaría bien hacerlo en condiciones, de una sola vez y teniendo en cuenta todos los factores, cosa que, en esta ciudad parece que nunca sucede porque siempre que se acaba una obra, surgen mil cosas que solucionar y otras tantas que renovar. ¿Será que nos gusta estar permanente en construcción?

miércoles, 13 de febrero de 2008

Valdecilla se quema y sus gentes... pues eso

La noticia nos sobresaltó el sábado cuando nos enteramos de que se había declarado un incendio en el hospital de Valdecilla de Santander. Según afirmaron los medios de comunicación, dos chicas, que se encontraban con un familiar en coronarias, comenzaron a oler a humo. Con rapidez acudieron al mostrador de información más cercano a contarles lo que estaba ocurriendo. Las personas que les atendieron no dieron ninguna importancia al hecho y no les hicieron ni caso. Más tarde, el olor era más palpable y su preocupación fue tal que decidieron ir ellas mismas en busca del fuego. Como no podía ser de otra manera lo encontraron y volvieron sobre sus pasos para que llamasen a los bomberos. Menos mal. Gracias a estas chicas no estamos hablando ahora de una verdadera desgracia, porque la desidia de unos-as pocos-as irresponsables podía haberle costado la vida a muchos inocentes.
Por otro lado, en un principio se dijo que había sido un cortocircuito en un panel eléctrico, pero luego se ha demostrado que no había sido así, por lo que sólo queda que haya sido un cigarro mal apagado o tirado a una papelera. Es alucinante que la gente -yo lo he visto- siga fumando en el hospital con total impunidad -incluidos médicos y enfermeras- y nadie multe o haga algo por evitarlo porque, se ha visto, es realmente peligroso para todos, para los listos que fuman y para los pobres que pasamos por allí.

martes, 26 de junio de 2007

La nueva atracción de los Jardines de Pereda


El dicho “una imagen vale más que mil palabras” se cumple aquí a la perfección. Por situarla diremos que es en los Jardines de Pereda de Santander, lugar donde juegan cada día cientos de niños.
La atracción permaneció abierta separada de los chavales por una cinta que ponía “no pasar” de 15 centímetros de ancho y a una altura por la que muchos de ellos pasarían sin siquiera tener que bailar el limbo. Todos sabemos que un niño (aunque todavía no sepa leer) respetará tal aviso porque sabe que le evitará posibles infecciones o una visita a Valdecilla.
Un poco de seriedad y tomemos medidas efectivas para evitar estos hechos tan desagradables como peligrosos.