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jueves, 10 de septiembre de 2009

Ataque de cordura en el Ayuntamiento


Desconozco si es la solución más adecuada o si había otras, pero que el pseduoaparcamiento de la S-20 necesitaba ser regulado lo saben hasta los negros del África tropical. Todo el mundo sabe que los días de partido y, posteriormente, los días de cualquier cosa que reúna mucha gente en la zona del Sardinero, estaba "permitido" estacionar los vehículos en el arcén de la S-20 en el último tramo, que une el Lupa con el Palacio de los Deportes. La inseguridad era máxima cuando jugaba el Racing porque no se aparcaba sólo en el arcén de la derecha sino en ambos, quedando espacio para que pasara un coche. Aquí ya se denunció en varias ocasiones y parece que, por fin, el Ayuntamiento ha encontrado un apaño. Va a mantener los dos carriles de marcha en cada dirección y a ambos arcenes derechos se va a habilitar otro carril para estacionar en cordón. Además, se instalará un carril-bici y una amplia acera, para que la gente también disfrute de la obra. En definitiva, dicen que nunca es tarde si la dicha es buena, así que habrá que tomarse con cierta satisfacción este arranque de cordura municipal que va a suponer una ordenación más que necesaria en una zona que se estaba convirtiendo en un peligro evidente.

jueves, 20 de agosto de 2009

Obras tardías...

Está claro que algunos de los que llevan el tema de las obras en nuestra región no les da la cabeza para más. Todos entendemos que son necesarias, pero no entendemos menos que, de igual manera, aquellas inevitables se pueden hacer de madrugada para evitar el mayor bloqueo posible del tráfico. Pues bien, están arreglando la autovía de salida hacia Bilbao -la actual S10- y sólo se les ocurre cortar un sentido entero de la marcha y meterlo por el otro dejando sólo un carril de entrada y salida y Santander entre semana a las 21:30 horas. No son las 19:00 horas, pero siguen siendo momentos de gran tráfico, sobre todo en verano. Las colas llegaban hasta Maliaño por un lado y hasta la calle Castilla por el otro. Una demostración palpable de inteligencia y previsión. Y, como siempre, los paganos los pobres ciudadanos que tienen que comerse, entre pecho y espalda, media hora de cola por el capricho de dos o tres iluminados. De traca, vamos. Nadie ha salido a pedir perdón y lo que más me preocupa, nadie se ha quejado. Parece que nos da todo igual y que nos gusta que nos pisen y puteen. Además sin vaselina, ni nada. En fin, los políticos van consiguiendo poco a poco esa docilidad que tanto les interesa.

jueves, 23 de abril de 2009

Santander, campo de minas veraniego

Como no podía ser de otra forma, y a pesar de los comentarios del alcalde de Santander, la ciudad se convertirá, como casi todos los veranos, en un verdadero campo de minas trufando las calles con numerosas obras para hacer más cómodos a santanderinos y foráneos sus desplazamientos. Se tienen las reformas paradas durante invierno y primavera para retomarlas o iniciarlas en el momento en el que hay más concentración de coches en la ciudad. Ya pasó con las obras de la calle Castilla, que convirtieron la salida de Santander en un auténtico infierno. El Ayuntamiento, como siempre, irá en plan paternalista y nos dirá que todo eso lo hace por nuestro bien y que son obras necesarias de las que se va a beneficiar todo el mundo. Perfecto, ¿pero no se pueden hacer en invierno o primavera? Porque yo no me creo que, de buenas a primeras, haya que tener empantanada la ciudad justo cuando más gente hay. Es ridículo. Espero que nada tenga que ver el hecho de que hay elecciones europeas el 7 de junio, aunque, pensándolo bien, si ése fuese el objetivo ya estarían acabadas para esa fecha, y mucho me temo que no será así. Señores políticos, pónganse las pilas de una puñetera vez y piensen algo en la ciudadanía, que ya está harta de soportar con estoicismo sus aberraciones.

lunes, 13 de abril de 2009

Propuesta de Fomento: Calle Castilla al cuadrado

Es increíble, pero muchas veces los políticos deberían quedarse calladitos para no meter la pata en ciertos asuntos. Parecía que ya se habían puesto de acuerdo las tres Administraciones involucradas en el proyecto de reordenación del espacio ferroviario de Santander (Ayuntamiento, Gobierno Regional y Gobierno Central) y que había diseño definitivo. Pero no. No sé si tendrá algo que ver que haya accedido Pepiño Blanco al ministerio de Fomento, pero lo cierto es que ahora se descuelgan con que no hay dinero para afrontarlo y que hay que construir más pisos para hacerlo rentable. Manda huevos. Vamos, que proponen un pelotazo de tomo y lomo. La foto ilustra la masificación que pretenden nuestros gobernantes de izquierdas. Calidad de vida se llama, me parece. Es intolerable que después de las vueltas que ya se han dado se salga ahora con estas cosas. Dan ganas de irse a vivir al extranjero, lejos de los tejemanejes de los políticos. El problema es que habría que irse a vivir muy lejos para no coincidir con ninguno. En fin, a seguir esperando porque los que tienen que actuar se empeñan en, precisamente, no hacerlo.

jueves, 5 de febrero de 2009

La rotonda de Valdecilla

Las obras se supone que son para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, pero lo cierto es que, en muchos casos -véase la calle Castilla- lo único que hacen es complicársela. Éste que nos ocupa es uno de ellos. Se está ejecutando una faraónica obra al lado del hospital Valdecilla y de la sede de los bomberos de Cajo que unirá, con un túnel este vial y la autovía del Sardinero. Pues bien, gente que se supone que ha estudiado no es capaz de acordarse de que si se quita el paso de peatones que había, muchos ciudadanos -3.000 según los afectados- las van a pasar canutas para ir de un sitio a otro. ¿Es esto justo? Probablemente no, pero ya sabemos que el "bien general" está por encima del otro. Nadie se hace responsable de la chapuza y los sufridos vecinos de los alrededores tienen que recorrer, en el mejor de los casos, 400 metros para poder seguir su camino. Y eso sin contar a aquellos discapacitados que, con sus dificultades motoras, quieran moverse libremente. Lo van a tener imposible. Pues bien, tampoco se crean Ustedes que nadie ha hecho nada por habilitar otro paso o solucionar en parte el problema. Aquí no se le pone la cara roja a nadie. Ahora sólo falta saber quiénes serán los siguientes en sufrir de "obritis"...

jueves, 12 de junio de 2008

Obras que se inauguran pero que no se acaban

La última prueba de esto la tenemos, como ejemplo, en la Expo 2008 de Zaragoza, que se inaugura y faltan 4 pabellones por finalizar. Es increíble. Aquí en Santander tendremos más de un caso, pero voy a hablar del aparcamiento de Alfonso XIII. Se cortó la cinta antes de las Elecciones municipales y regionales de 2007 y aquello parecía una de las 7 maravillas del mundo moderno. Las fuentes -por llamarlas de alguna manera- se quedaron sin agua a la siguiente semana y así han permanecido, dando la sensación de que a alguien se le han olvidado unas chapas metálicas en la plaza. Posteriormente se inauguró el parking y ya parecía que con eso, la plaza quedaba completa, abriendo la salida de la calle Cádiz hacia la zona marítima sin tener que dar la vuelta al mundo. Pues bien, no hace mucho me he encontrado con el paso cerrado desde ese calle, obligando a los conductores a meterse desde el hotel Bahía hacia Correos para salir a Calvo Sotelo bajando una acera bastante curiosa. ¿Cómo es posible que en tan poco tiempo haya que volver a cerrar esa calle al tráfico? Parece ser que hacemos las cosas según nos vienen a la cabeza y, claro, luego hay que echarse las manos a ella. A los que levantan las zanjas les da igual, pero el hecho es que las obras cuestan mucho más de lo presupuestado por esos "arreglitos" posteriores. Señores políticos, un poco de rigor con el dinero de todos.

jueves, 15 de mayo de 2008

Las obras en Castilla-Hermida

Es un tema recurrente, pero no puedo evitar hablar de ello porque conozco a unas cuantas personas que están aguantando estoicamente una situación anómala y ridícula con unas obras que parecen más bien las del monasterio del Escorial. En algunas calles transversales en concreto la situación ha rozado el esperpento, tardando más de dos meses en abrir, poner tuberías, cerrar, urbanizar y asfaltar. ¡¡¡Dos meses!!! Ha habido días en los que los obreros no han hecho absolutamente nada, aunque no me extraña, porque, según me cuentan, algunas veces había sólo uno un poco entrado en kilos, que no podía casi ni agacharse poniendo losetas, y así, mal vamos. La calle Castilla sigue empantanada y con las alcantarillas a +20 ó -20 centímetros, lo que acarrea un gran peligro para motoristas y coches. Pues, como eso les parece poco y todavía creen que no hace falta asfaltarla, ahora se les ocurre volver a abrir un tramo justo enfrente del centro de salud y de la policía local. ¿Qué pasa, que las obras no se pueden hacer todas a la vez? Porque, ya que van a joder, que lo hagan rápido. Pues ahí siguen los sufridos vecinos que, según me comentan, ya han tenido algún conato de pelea con obreros y encargados de obra, que, aunque no tendrán toda la culpa, son los peligrosos cabezas de turco. Esperemos que cunda la calma, pero no se puede descartar un Fuenteovejuna de unos vecinos de la zona que están ya hasta los huevos.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Pagando facturas de Piñi

A pesar de que desde mayo el alcalde de Santander es Íñigo de la Serna, los ciudadanos capitalinos continuaremos pagando -me temo- durante mucho tiempo las facturas pendientes del anterior regidor: Gonzalo Piñeiro García-Lago. La penúltima, y recién anunciada, es la que hace referencia a la indemnización de 2,13 millones de euros -¡¡¡354 millones de pesetas!!!- que hay que pagar a Ascán (Santiago Díaz & co. ltd.) por la no realización del aparcamiento subterráneo de la calle Vargas. Qué despropósito y qué desfachatez que se juegue con el dinero de los contribuyentes tan alegremente porque pagar ese dineral por algo que no verá la luz parece del todo inadmisible. Hay que recordar que este estacionamiento fue echado abajo con sucesivas protestas de los vecinos porque su construcción obligaba a derribar los árboles y las raíces de estos podían causar problemas en los cimientos de los edificios. Vamos, como el parking de La Esperanza, que, ése sí, nadie detuvo, y ahí están las numerosas grietas para atestiguarlo. Este tipo de situaciones merecen la máxima dureza de la Justicia porque si te embarcas en algo, aségurate bien antes, y si lo haces como el culo, apechugas tú con las consecuencias, no todos los santanderinos, que no tienen culpa de nada. Seguro que seguirán saliendo más facturillas que pagar, mientras que Piñi se fuma un puro en su sofá y se descojona de todos.

sábado, 3 de noviembre de 2007

La recogida "reumática" de residuos

Parece que al alcalde de Santander se le ha iluminado alguna bombilla y lanza a bombo y platillo que la recogida neumática de residuos -a mí me gusta llamarla reumática, por aquello de la lentitud en realizar las obras- estará lista para abril. Hay que apuntar por si se les va la mano con las fechas. Habla de proyecto pionero en España, pero fue a Vitoria a ver cómo funcionaba allí. ¿Es eso ser pioneros? Ahora le echan la culpa del retraso al verano, pero lo cierto es que prometieron parar durante la época estival (julio y agosto) y no lo hicieron, porque después de Santiago volvieron a trabajar, montando unos líos en las calles Castilla y Marqués de la Hermida de agárrate y no te menees. O sea, que ni dejan descansar a los sufridos vecinos ni acaban la faraónica obra a tiempo. Ah, también buscan culpable en las obras de saneamiento del Gobierno de Cantabria, que se han solapado en el tiempo. Pues menos mal que alguien ha pensado con la cabeza, porque aquí, en Santander, antiguamente se levantaban zanjas para el gas y se cerraban. Un mes después, se levantaban para poner el cable de Ono y se cerraban. Dos meses más tarde se volvían a levantar por un problema con la red eléctrica. Es decir, que los vecinos acababan hasta los huevos con el abrir y cerrar del suelo. Esta vez algún técnico ha pensado y algún político le ha hecho caso. Gracias a Dios. En definitiva, que los habitantes de la zona más poblada de Santander llevan más de un año con sus calles en barbecho, con el consiguiente transtorno. Acaben de una vez esas puñeteras obras, que ya llegarán otras Elecciones para hacer más.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Baldosas bomba

Es un fenómeno que casi todos habremos sufrido alguna vez en esta bendita ciudad -aunque supongo que no será, por desgracia, patrimonio exclusivo de ella-. Cuando llueve en Santander no sólo hay que estar atentos al cielo por el agua que cae, sino que también -yo me atrevería a decir que sobre todo- uno debe ir pendiente del suelo. En esos momentos es cuando aparecen las temidas "baldosas bomba". Uno va andando por una calle y, de repente, pisa una pieza que está suelta y que esconde un bonito charco debajo de ella. Cuando nos damos cuenta de lo que está ocurriendo ya es tarde porque el agua que salta a nuestro paso ya nos ha alcanzado la rodilla, al tiempo que nos mancha completamente los zapatos y los pantalones. No hay señales de aviso como en los campos de minas ni nada que haga presagiar el "fatal" desenlace, aunque algunas zonas de la ciudad son más proclives para que esto ocurra. No entiendo por qué este problema no se soluciona en verano fijando bien todas las baldosas al suelo, para evitar que el agua se cuele entre las que están rotas. Señor Alcalde, esto es responsabilidad exclusiva del Ayuntamiento, así que articule las medidas necesarias para que la gente no tenga que tirar sus pantalones a la basura por la mezcla de agua, grasa y suciedad que les caen encima cuando pisan una de estas armas de destrucción -de ropa- masiva. Debe ser que donde vive no sufre este problema, por eso le invito a que se dé un paseo por otras zonas y compruebe el estado que presentan éstas. Más dinero para esto y menos para construir torres de 300 metros.

viernes, 12 de octubre de 2007

El colector de la Marga avanza

No siempre hay que dar palos porque, a veces, aunque tarde, los políticos se ponen de acuerdo y los proyectos avanzan. Seguramente todos hemos visto ya las máquinas trabajando en la rotonda de Cajo -junto al parque de bomberos- y eso significa que está en marcha una iniciativa que va a liberar de gran parte del tráfico a la zona de Castilla-Hermida, ya de por sí bastante cargada en este aspecto. El nuevo tramo unirá esa rotonda con la de la S20 en la Albericia a través de dos túneles y descongestionará una zona súper poblada como es esa entrada a la ciudad. Nos costará 23 millones de euros, que financiará el Ministerio de Fomento, pero merecerá la pena. Eso sí, parece que para el Gobierno de Cantabria no es una obra prioritaria y no aportará ni un euro para ella. Así funciona Revilla, que debe gastar mucho dinero en taxi y no tiene para más. Quizá si hubiese habido un poco más de interés por parte de la Administración regional la obra ya estaría hecha, pero claro, una intervención mensual en el programa de Buenafuente o inaugurar carreteras en pueblos perdidos -con todo el respeto, por supuesto- quita mucho tiempo. Igual es que Revilla, que sabe que no ganará en Santander nunca prefiere seguir con su política de asfixia a la ciudad, en la que, también, hay votantes de su partido. Es triste pero parece que cierto. Algunas cosas nunca cambian.

viernes, 5 de octubre de 2007

Unquera-Llanes por autovía

Acabo de leer esta noticia en la edición digital de El Diario y me he quedado estupefacto. Un tramo de 11 kilómetros para empezar a cerrar uno de los episodios más bochornosos de nuestro aislamiento con Asturias y Galicia. Son 22 kilómetros que transcurren por carretera nacional después de varios años desde que se acabaron todas las obras de la A8 en territorio cántabro. A partir de ahí, siempre que nos hemos tenido que trasladar a cualquiera de esas dos comunidades ha habido que soportar camiones, atascos, accidentes... Parece que, por fin, el Ministerio de Fomento se ha lanzado a su licitación en dos partes, lo que, según la ministra, acortará los plazos, que sigue situando en 2009 -me es difícil de creer, la verdad-. El tramo entre Unquera y Llanes pertenece a Asturias pero no hay que olvidar que a nosotros nos perjudicaba, y mucho, que no fuese autovía aún, pero claro, reclamar es difícil, sobre todo si se molesta a un socio de Gobierno. Ahora parece que, con la cercanía de las Elecciones -en las municipales ocurrió lo mismo- las obras se aceleran y de qué manera. Al menos son obras necesarias que se van concluyendo pero es intolerable que los políticos sigan practicando ese juego de 3 años rascándose las narices y uno a todo trapo para que parezca que se hacen cosas. Lamentable.

sábado, 22 de septiembre de 2007

Obras inauguradas deprisa y corriendo

Más caña para el Ayuntamiento de Santander desde este blog... Pero, de verdad, que no es mi intención cebarme con ellos. Me encantaría cantar las virtudes de los políticos, sean del signo que sean, mas ellos se empeñan en ponérmelo a huevo día tras día con sus tropelías y, en bastantes casos, estupideces. La última ocurrencia -inaugurar la rotonda de Correos rapidito antes de las Elecciones- ha causado esta semana otro caos circulatorio en la ciudad, porque han tenido que abrir 3 ó 4 agujeros en ella, llegando a cortar 2 carriles en dirección al Sardinero. ¿Es esto normal? Pues, evidentemente, no. El parque de Las Llamas ha sido otro ejemplo de estas prácticas tan utilizadas por nuestros dirigentes de inaugurar rápido antes de los comicios para que parezca que se hace mucho, y en cuanto les eligen, pararlo todo. El Ayuntamiento se gastó en un año la inversión de tres, para aparentar mucha actividad. Lamentable, lamentable y lamentable. Pero así seguimos, y a nadie le llama la atención.

viernes, 24 de agosto de 2007

Santander y las obras: amigos para siempre

Sí, amigos. Cuando pensamos que las obras se habían acabado, una vez finalizada la época electoral, nos encontramos con la cruda realidad de nuevo. Hay varias diseminadas por la ciudad, pero una que molesta especialmente es la de la zona de la calle Castilla y transversales. Un lector del blog estuvo a punto de pinchar dos ruedas esta semana cuando iba con su coche por la noche y pasó por encima de una valla caída. Además, el caos de tráfico que se monta a ciertas horas es espectacular, y puedes tardar en recorrer 1 kilómetro 25 ó 30 minutos. No está mal la marca, ¿verdad? Y eso que el Ayuntamiento prometió que en julio y agosto se pararían esas obras por la llegada de turistas a nuestra ciudad. Deben haber considerado que, como llovía, se podía seguir con ellas. Se improvisa siempre y se miente si es necesario. A gusto del político, claro. Nadie pide una autovía en la calle Castilla, pero sí una cierta lógica a la hora de acometer este tipo de reonovaciones, ya que hablamos de miles de personas afectadas. Un poquito de sensibilidad y de respeto nunca vienen mal.

viernes, 29 de junio de 2007

Escaleras para unos pocos

Bueno, bueno, cuando hace años oí la idea, la verdad es que no me lo podía creer... ¿Unas escaleras mecánicas en medio de la calle? Pues bien, pasó el tiempo y, cuando parecía que la propuesta había caído en el olvido, como tantas otras, comenzaron las obras del proyecto de accesibilidad de la calle Alceda.
Una vez más, los encargados de éstas en Santander se preocupan de unos pocos ciudadanos y ya está bien la cosa... Si te pones a hacer obras innecesarias (lo de las escaleras mecánicas me parece una obra de necesidad muy inferiores a otras muchas que Santander necesitaría) hazlas en condiciones. Si te gastas el dinero de los ciudadanos (la obra ha costado cerca de los 2.000.000€), al menos procura incluir a una buena parte de ellos.
A la hora de hacer estas bonitas escaleras, propicias para algún centro comercial (aunque ellos no habrían puesto escalones limitadores), ¿en quién pensaron? ¿en la gente que habría podido subir las normales sin grandes problemas? Porque visto lo visto, es lo que parece. Se debieron olvidar de la gente que realmente podría tener molestias para subir las que había anteriormente: Las madres con carritos de bebés y los usuarios de sillas de ruedas, que continúan con los mismos padecimientos.
P.D. Con obras como ésta cada vez vemos más claro cómo se piensa en está ciudad...