Mostrando entradas con la etiqueta alcalde. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alcalde. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de julio de 2009

En los mundos de Yupi

Yupi fue el/la sucesor/a de Barrio Sesamo. Venía del espacio exterior y en la canción de entrada se aludía a "los mundos de Yupi". Está claro que muchos de nuestros políticos, aunque no se parecen físicamente a aquel agradable personaje, sí que parecen venir de su mismo planeta. Vamos, que no pisan tierra.
El señor alcalde del Ayuntamiento de Santander, Íñigo de la Serna, ha presentado en rueda de prensa hoy las valoraciones consistoriales de la recientemente finalizada "semana grande". Ya, por empezar, ese nombre me parece realmente lamentable cuando toda la vida han sido las fiestas de Santiago, sin más.
Pero es que luego, viendo el análisis que califica de rotundo éxito todo, con miles -casi millones de personas- que han inundado nuestra ciudad, etc, etc, me queda la sensación de que, o bien soy gilipollas o me quieren hacer pasar como tal. No sé cuál de las dos es peor, aunque yo prefiero la segunda, porque se les pueden descubrir los trucos.
A mí me han parecido, como últimamente, unas fiestas sin personalidad, a rebufo de otras que no sé si merece la pena que nos parezcamos -San Fermín o la de siempre Semana Grande de los vecinos vascos- y con propuestas culturales casi inexistentes. Falta de respeto con las casetas a los vecinos, a los horarios, a la limpieza, a la higiene... Y eso por no hablar del tremendo "¿éxito?" de los conciertos de la campa. Salvo Amaral, en el resto ha habido entradas más que discretas, sin comentar nada del caos organizativo absoluto que ha modificado horarios a conveniencia y que ha servido para que paguen cuatro y se regalen miles de entradas que no se han usado.
Señor alcalde, reflexione porque tratar de dar gato por liebre no está nada bien. Menos mal que llega el FIS y se nos llenará la boca hablando de Santander 2016...

lunes, 16 de febrero de 2009

Los populares se van de fiesta

Hay que tener amigos hasta en el infierno, dice el dicho. Pues bien, una persona que conozco me ha informado de que el pasado sábado vieron a altas horas de la madrugada a Íñigo de la Serna, alcalde de Santander, César Díaz, concejal de Urbanismo, y Ramón Saiz Bustillo, concejal de Comercio, acompañados de algunos amigos, en el Loft, en la plaza de Cañadío. Parece que estaban, según me cuentan, al fondo del garito a eso de las 2 de la mañana con vasos anchos de cristal con bebidas oscuras en su interior y echándose unas risas. Posteriormente pasaron a la zona reservada y, finalmente, abandonaron el lugar, sin poder precisar su dirección, cerca de las 3:00 horas. Como os podéis imaginar, todo el mundo se les quedaba mirando, sobre todo porque el alcalde es una persona popular y conocida en la ciudad. Y, además, parece que no cuadra excesivamente bien en las importantes atribuciones de alcalde y concejales hacer cierto tipo de cosas. Entiendo que cada uno en su tiempo libre hace lo que quiere, pero lo cierto es que ellos representan a la ciudad las 24 horas del día y su responsabilidad debería llegar mucho más allá del horario que se marquen de lunes a viernes. No me voy a meter en la vida privada de cada cual, pero igual que algunos critican que Revilluca va en Nochebuena con bolas y gorros en la cabeza, yo digo que a mí no me parece bien ver a un alcalde y dos concejales en un disco-pub a las 3 de la madrugada. Y menos con la que está cayendo.
P.D.: Me ha dicho un pajarito que el viernes el que estaba en la Dolce Vita en la fiesta de Iván, Liz y Almudena era el Primer Teniente de Alcalde de Santander, Samuel Ruiz. ¿Será que les va la marcha a los "populares"?

lunes, 14 de enero de 2008

Santander: ¿La nueva Gotham?

Todos recordamos esa ciudad "agujereada" y con muchas zonas bajo el nivel del asfalto en la que Batman era el súper héroe que todo lo arreglaba. Aquí en lugar del hombre murciélago tenemos a Súper Revilluca, que es el tío con la boca más grande, y, además, nuestra urbe cada vez se parece más a Gotham City. Ya dijimos hace no mucho que se iba a arreglar el aparcamiento subterráneo de la Plaza de Pombo. Pues bien, se han iniciado hoy las obras y el alcalde ha dicho que se acabarán en mayo... A mí me suena a la cantinela de siempre, por lo que, si queréis, podemos abrir una porra para ver quién se acerca más a la fecha real. Yo propongo finales de agosto como probable, aunque habrá que esperar acontecimientos. El de Correos han tardado sólo cinco años en reinaugurarlo... A ver si alguien se da cuenta de que la solución para el problema de aparcamiento en la ciudad no son los subterráneos porque cada vez hay más calles peatonales y más zonas de OLA. Es decir, que aunque no quieras, al final acabas cotizando por una vía o por la otra. El caso es recaudar. Y luego, en lugares determinados, el tráfico se hace insufrible y se montan unos atascos de padre y muy señor mío. ¿Qué pasa con los agentes de movilidad? ¿Están para algo más que para meter multas? Lo dudo.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Pagando facturas de Piñi

A pesar de que desde mayo el alcalde de Santander es Íñigo de la Serna, los ciudadanos capitalinos continuaremos pagando -me temo- durante mucho tiempo las facturas pendientes del anterior regidor: Gonzalo Piñeiro García-Lago. La penúltima, y recién anunciada, es la que hace referencia a la indemnización de 2,13 millones de euros -¡¡¡354 millones de pesetas!!!- que hay que pagar a Ascán (Santiago Díaz & co. ltd.) por la no realización del aparcamiento subterráneo de la calle Vargas. Qué despropósito y qué desfachatez que se juegue con el dinero de los contribuyentes tan alegremente porque pagar ese dineral por algo que no verá la luz parece del todo inadmisible. Hay que recordar que este estacionamiento fue echado abajo con sucesivas protestas de los vecinos porque su construcción obligaba a derribar los árboles y las raíces de estos podían causar problemas en los cimientos de los edificios. Vamos, como el parking de La Esperanza, que, ése sí, nadie detuvo, y ahí están las numerosas grietas para atestiguarlo. Este tipo de situaciones merecen la máxima dureza de la Justicia porque si te embarcas en algo, aségurate bien antes, y si lo haces como el culo, apechugas tú con las consecuencias, no todos los santanderinos, que no tienen culpa de nada. Seguro que seguirán saliendo más facturillas que pagar, mientras que Piñi se fuma un puro en su sofá y se descojona de todos.