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miércoles, 5 de agosto de 2009

Comerciantes y hospital

Partiendo de la base de que nunca me ha parecido la ubicación idónea, tampoco estoy de acuerdo en que se tenga a los comerciantes de la galería de Valdecilla en la situación en la que están. Si se les permitió establecerse allí se supone que fue legalmente, por tanto, nada hay que objetar sobre ello. Quizá otra ubicación habría sido mejor, pero fue la que fue. Cuando las urgencias estaban entre la galería y el propio hospital mucha gente se quejó con lógica. Sin embargo, para pacientes de larga estancia y para las familias de aquellos que vienen de fuera de Santander o de la región, los establecimientos, comerciales y hosteleros, de la galería, les dan una vida enorme y les permiten seguir cerca de sus seres queridos. Por ello, es incomprensible que no se les haya tenido en cuenta a la hora de diseñar el nuevo hospital, teniendo una gran oportunidad para integrarles como un servicio más y sin que molestaran a nadie. Ahora, muchos puestos de trabajo están cayendo y parece ser que a nadie le interesa. Así pasa en toda España. Es más grave que se pierdan 600 puestos en Nissan Barcelona -que lo es- que lo hagan 20.000 en 10.000 pequeños comercios que echen el cierre en toda España. Se equivocan los que piensan así porque son estos los que ofrecen empleo de calidad y no contratos basura a los que nos tienen acostumbrados bastantes grandes empresas.

martes, 10 de marzo de 2009

El comercio del centro quiere abrir los sábados por la tarde

Con esta sorprendente noticia nos saltaban hoy desde El Diario Montañés. Los comerciantes del centro de la ciudad -desde la calle Burgos hasta Puertochico, según el periodista- van a poner en marcha una especie de campaña que permitirá realizar compras los sábados por la tarde a todos los que quieran, además de poder beneficiarse de ofertas en bares y cafeterías. Todo esto es supuesto porque tampoco se sabe si los propios comercios van a abrir, aunque una duda que me asalta es la siguiente: ¿aquellos establecimientos que se salen de ese área geográfica definida por "los de siempre" no pagan sus impuestos en Santander? Es más, me atrevería a decir, incluso, que son, sumados, muchos más que estos que parece que hacen. Entonces, ¿por qué se les deja fuera de estas iniciativas que, se supone, buscan paliar la crisis en ese sector? Tengo un conocido con un comercio que no está en esa zona que está que fuma en pipa porque se ha hartado ya de este tipo de actitudes de Ayuntamiento y Cámara de Comercio -de obligada pertenencia, no lo olvidemos- que siguen apoyando a una parte muy pequeña del comercio de la ciudad. ¿Es esto justo? Yo creo que no, y debería ser el Consistorio, precisamente, el que se ocupase de impedir estas desigualdades, aunque, claro, teniendo de concejal de Comercio a un médico maxilofacial difícilmente se puede hacer nada que sirva realmente al sector.

miércoles, 7 de enero de 2009

Llega el pufo de las rebajas del siglo

Un año más llega el día después de reyes y los comerciantes nos intentan vender la moto diciendo que estas rebajas son maravillosas y que podremos encontrar gangas, pero, cuando finalizan no hay más que lo de siempre: compras innecesarias y sensación de no haber hallado buenas oportunidades. Se parece a cuando juegan Madrid y Barcelona, que siempre lo llaman el partido del siglo y luego no es ni el partido del mes. La gente, aún así, se lanza a la compra compulsiva la mayor parte de las veces, porque, no nos engañemos, si necesitamos una prenda de ropa determinada fuera de rebajas no nos quedará otra que comprarla, ¿no? Por eso, normalmente en rebajas se compran cosas sin necesidad. Los precios es cierto que bajan, pero, por lo visto ya, como todos los años, ni más ni menos. ¿Rebajas del siglo? Los comerciantes no son tontos y no van a perder de lo suyo aunque la cosa no esté demasiado boyante. Por ello, tampoco hay que volverse locos, como la gente en Madrid esperando a que abrieran El Corte Inglés de Princesa a las 10:00 horas. Se nota que hay muchos y muchas que no tienen otro pito que tocar...

lunes, 5 de enero de 2009

El domingo no dio para tanto...

Al final se consumó lo que se veía venir y los centros comerciales abrieron ayer. Ya daba mi opinión el pasado viernes, pero visto a posteriori el tema me parece más preocupante aún. Han salido los de El Corte Inglés sacando pecho y diciendo que ha sido un gran día de ventas, mientras que los pequeños se han quejado de que no les ha dado para nada. Eso los que han abierto, porque muchos han decidido no abrir tras saber que se les permitía hacerlo a los grandes. Y todo ¿por qué? Muy fácil: por contentar a unos pocos, que parecen muchos y que tampoco son tantos. Sin embargo, saben y pueden presionar, al contrario que los pequeños, que no son capaces de estar unidos ni siquiera en algo tan obvio como oponerse a que abran los centros comerciales el domingo antes de Reyes. Sólo ha habido una asociación -coercan- que se ha manifestado en contra. Casco Viejo, Comerciantes del Centro y demás tropa metida en CEOE se han refugiado debajo de la mesa y se han comido la bonita campaña que se ha hecho ad hoc para disimular la aberración cometida. Dos anuncios valen más que millones de euros de ventas en toda Cantabria para los pequeños comerciantes el domingo 4. Porque ellos sí pueden abrir, pero los grandes no. Sólo 8 domingos tienen permitidos. Y luego ya, se puede hablar también de los pobres trabajadores de estos centros comerciales, que currarán la friolera de 5 domingos seguidos en Navidad. ¡¡¡5!!! ¿Hay derecho a esto? A mí me parece demasiado. Ahora habrá que seguir de cerca lo que ocurrirá cuando se aproxime el 27 de diciembre para ver lo que hacen los centros comerciales...

viernes, 2 de enero de 2009

Primer domingo del año... ¡¡MOVIDA!!

Para el ciudadano tiene un interés relativo el hecho de que abran o no las grandes superficies y habrá opiniones para todos los gustos, pero lo cierto es que la apertura de este domingo va a perjudicar al pequeño comercio. Ellos venderán poco o nada si abren y los centros comerciales se hincharán. La movida, de todos modos, es más compleja que todo esto. Una asociación rompió el acuerdo tácito y arengó a sus comerciantes para que abrieran el 4. Los centros comerciales pensaron que ésa era la suya y pidieron a Agudo que se permitiera. Agudo dijo que si CEOE y la Cámara de Comercio -no sé qué pintan aquí, pero bueno- se ponían de acuerdo, ellos lo movían. Total: al final cambio por el 27 de diciembre, salto a la torera de todos los acuerdos y papelón de algunas asociaciones de comerciantes diciendo que lo habían pedido ellos. ¿Alguien se cree realmente que un pequeño comerciante va a pedir que abran los centros comerciales el domingo antes de Reyes? Permitidme que me descojone pero eso es lo que ha dicho una asociación de ¿comerciantes? Agudo no ha querido saber nada del tema y su cuñado Toyos tampoco. Revilla, por supuesto, no sabe, no contesta. Al final, los paganos, los de siempre... los pequeños.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Los vales de la discordia

En los últimos días ha aparecido la noticia de que un juzgado de Barcelona considera "abusiva" la devolución de dinero en un vale que caducase a los tres meses. Puede sentar jurisprudencia porque la sentencia no es recurrible.
La cuestión es que una señora fue a cambiar unos pantalones que le habían regalado y se quedó otros de menor valor. La diferencia se la dieron en un vale que ponía "caduca". Y vaya si caducó. Al año fue a usarlo y en la tienda le dijeron que había caducado a los tres meses. El juzgado, en la sentencia, entiende que el dinero no caduca, por lo que, en estos casos, se debe devolver al contado.
Esto de las devoluciones siempre ha traído cola porque unos centros, por ejemplo los grandes centros comerciales, devuelven el dinero como política comercial y otros no. Parece que a los comercios tradicionales, como les va tan bien, parece que les cuesta y tienden más por el vale. Es decir, una vez que compras, estás atrapado. Sólo tienen obligación, eso sí, de devolver el dinero en caso de que el producto sea defectuoso. Si no, vale al canto y ahí te las compongas.
En fin, veremos en que queda la cosa con los comerciantes de Santander porque tal y como les luce el pelo deberían ir pensando en adaptarse a los clientes y no en que los clientes se adapten a ellos como han estado acostumbrados siempre... Cada vez tienen más competencia y no juegan demasiado bien sus bazas (política de devolución, horarios de apertura coincidentes con horarios de trabajadores, trato no muy recomendable...). En fin, yo lo tengo claro, en caso de la más mínima duda, nunca compro en un sitio donde no me permitan la devolución del dinero que, a fin de cuentas, es mío.

miércoles, 2 de julio de 2008

Ya está aquí Paco con las rebajas

Ya están aquí, ya han llegado. Sí, las rebajas han aparecido como sin querer en este sombrío momento para nuestra economía. Las ya tradicionales colas en El Corte Inglés de Princesa, en Madrid, han sido hasta menores. La gente no tiene el chichi –o lo que corresponda- para farolillos, y menos para gastar. Aunque ZP se empeñe en hacernos ver que eso de la crisis no existe, que es cosa de antipatriotas, los hechos se encargan de llevarle la contraria tozudamente. Con esto, además, está confirmando lo que ya se apuntaba en la Legislatura pasada, que ganó sin esperarlo y que ha gobernado pasando un poco del tema porque la situación a nivel internacional era buena y sólo había que dejarse llevar. Además, el PP fue, de 2004 a 2008, un auténtico disco rayado con el 11M. Pues bien, señor Zapatero, se ha acabado el congreso del PP de Valencia, la Eurocopa y el país sigue igual –o peor-. Me gustaría que repitiesen por televisión el debate televisivo de Pizarro y Solbes porque parece que el de los “gaviotas” se quedó hasta corto en sus previsiones, a la vista del desastre y la incapacidad de gestión de estos ministros socialistas. A la gente no le vale el verbo fácil cuando van a comprar alimentos y les da lo mismo pedirlos de una manera o de otra porque el precio no deja de subir. Creo que lo mínimo que se le puede pedir a un presidente del Gobierno es redaños para afrontar los problemas, no esconderse en palabrería barata de la que muchos ciudadanos estamos hartos. Si hubiese Elecciones ahora mismo no sé qué pasaría...

miércoles, 6 de febrero de 2008

El Comercio, cuesta abajo y sin frenos

Sólo hace que confirmarse lo que muchos ya hemos observado en las tiendas: El Comercio ha vendido muy poco en rebajas. La situación económica va tan mal que los consumidores no gastan ni en esta época a precios bajos. Desde el Gobierno de España nadie quiere pronunciar la palabra "recesión" pero lo cierto es que algo falla porque la Bolsa va fatal -y es indicador de fortaleza económica- y el paro ha subido en 100.000 personas en enero. Señores Solbes y Zapatero: Dejen de "regalar" 400 euros a todo quisqui -menos a los autónomos, que son millones- y articulen medidas que frenen esta sangría en todo lo que tiene que ver con la Economía. Los comerciantes, por otro lado, están pagando en sus carnes esa incertidumbre, que hace que la gente amarre los euros con cadenas para que no se les escapen. Lo vimos en Navidad y tenemos ahora la confirmación. Mucha cola el primer día de rebajas, pero al final, nada de nada. Ni en las segundas, con los precios aún más bajos ha habido nada que hacer. Vamos, que se están comiendo los productos con patatas. Y eso no es bueno ni para ellos ni para nadie. Ahora comienza la temporada de primavera-verano, pero mucho me temo que las tornas no van a cambiar. A ver quién gana las Elecciones y si hace algo por evitar que caigamos en una bancarrota total.

viernes, 1 de febrero de 2008

Los comerciantes están de capa caída

Pues sí, Señores, nuestros queridos comerciantes de toda la vida no encuentran motivos para la esperanza. Los datos que ellos mismos aportan al estudio de la Cámara de Comercio sobre su coyuntura son desalentadores. A pesar del redondeo insultantemente alcista cuando se introdujo el euro, nuestros establecimientos se ven acuciados por la crisis. Algunos de los que todavía están al pie del cañón recordarán cuando eran ellos los que establecían las reglas y, por supuesto, los precios. Eran pocos pero también había quienes, además, trataban de manera despótica a los pobres ciudadanos que iban a comprarse un jersey o unos zapatos porque sabían que no irían a otro sitio porque no existía. Poco menos que insultaban cuando veían que alguien osaba entrar en la tienda. Ese Comercio rancio se vio abocado a la venta del local a una franquicia porque, abiertos los centros comerciales, nadie quería entrar donde le tratasen mal si tenía alternativa. Estas grandes superficies les han hecho mucho daño, pero yo creo que el principal se lo han hecho ellos mismos tratando a los consumidores como pobres tontitos sin derechos. Eso sí, han amasado pasta de narices aprovechando aquellos tiempos. El problema viene para sus hijos o para los que han montado el negocio hace poco. Están mejor preparados y atienden mejor, pero la mayoría sigue con tácticas de los años 50. En los centros comerciales devuelven el dinero y no preguntan. A veces, los vales no "valen"...

martes, 8 de enero de 2008

Money, money, money

Pues sí, señores, después de unas fiestas en las que los gastos habrán sido notables, todavía nos engañan lo suficiente para que vayamos a las rebajas a fundir más pasta. Yo, después de ver ayer la cantidad de gente que había por el centro de Santander con bolsas de tiendas, ya creo que somos gilipollas y encima nos gusta. Respeto, por supuesto, a todos aquellos que van a comprar algo porque lo necesitan o les apetece, pero esas imágenes de la tele con la apertura de puertas y todos -normalmente, todas- corriendo como posesos en pos de algo, lo que sea, me parece de patéticos. Eso sí, ayer parecía que no trabajaba nadie, porque el que no estaba en el centro estaba en Valle Real, y el que no, en El Corte Inglés. Por cierto, lugar éste en el que, por la pinta, traen camiones de toda España con ropa de hace 15 temporadas a ver si alguien cae, porque tiene telita. No me extraña que cada vez vendan menos. Igual que el pequeño comercio, que espera recuperar lo que no ha ganado en navidades ahora. Lo llevan claro, me parece a mí. En definitiva, que creo que hay tiempo para todo y no hace falta hacer el ridículo por unas bragas o calzoncillos rebajados. Tranquilos que duran hasta el 6 de abril...

viernes, 4 de enero de 2008

Siempre fieles al chanchullo

Hace no muchas fechas -el 16 de diciembre, concretamente- se publicó una entrada en este blog hablando del maleducado comportamiento del consejero de Economía Ángel Agudo en la Gala del Comercio de Cantabria, en la que se entregaron los premios del concurso de escaparates de Santander y que este hombre aprovechó -lo hace siempre que puede- para hacer publicidad de "Comercio Cantabria", SU tarjeta de fidelización. Pues bien, el caso es que el titular de la noticia de El Diario al día siguiente fue: "La campaña de fidelización ha captado ya más de 1.400 comercios". Ahí está la hemeroteca para comprobarlo. Para mentir bien hay que tener buena memoria y los responsables de la propaganda de este "finstro" -gracias Chiquito por este término- son unos troleros desmemoriados. Mañana se podrá leer, aunque yo se lo adelanto porque me ha comentado un amigo que está ya en agencias: Hay más de 1.380 establecimientos adheridos al sistema, dicen ahora. Una de dos: O no leen los comunicados que mandan y van poniendo las cifras al tuntún según les pega el día o, realmente, esto va para atrás.
Para ser sinceros, ninguna de las dos me satisface lo más mínimo, máxime teniendo en cuenta que están jugando con nuestra pasta y con la de los comerciantes, que no sé si habrán vendido más o menos que sin la tarjeta, pero llevan palmados ya en puntitos las friolera de 106.000 euros. Lo que se ha gastado en publicidad el Gobierno exactamente no lo sabrá nunca nadie. A ver cuánto tarda en acabar de venirse abajo este fiasco sin pies ni cabeza.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Siempre fieles al gasto

Nueva rueda de prensa de Ángel Agudo, consejero de Economía, y nuevo anuncio de macroéxito de la tarjeta Comercio Cantabria. Ahora afirma que 20 gasolineras cántabras se han sumado ya al programa de fidelización de Fraile y Blanco, digo del Gobierno de Cantabria. Sin manías hacia nadie, por supuesto, pero con la información de primera mano por delante, hay que insistir en que se sigue despilfarrando a manos llenas dinero de todos. Más anuncios en la portada de la web de El Diario -como para que hablen mal de ello...- aunque se reducen los de papel -más caros-. Una de las últimas de la que me han llegado noticias es de la traca del señor Agudo en la Gala del Comercio que organiza la Cámara todos los años para entregar los premios del concurso de escaparates. Este hombre, que ya no sabe cómo promocionar su tarjeta, aprovechó este evento para soltar un publirreportaje que ni los de leche Pascual. "El tren pasa una vez y no se puede perder" fue una de sus frases estrella. Como se iba alargando en el tiempo su intervención-spot, la gente que se encontraba en el hotel Santemar empezó a golpear los vasos y a murmurar, a lo que el consejero respondió con bastantes malos modos pidiendo respeto y educación. La que él no había tenido con los organizadores, hablando de algo que nada tenía que ver con el acto al que le habían invitado. Por cierto, al día siguiente en El Diario, la noticia del acto llevaba el titular "1.400 comercios adheridos a Comercio Cantabria". Lamentable. En fin, zapatero a tus zapatos. Más gobernar y menos hacer el ridículo.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Relanzando lo hundido

En otra época, los comercios del centro de Santander campaban a sus anchas y establecían sus propias reglas, tratando a los clientes como les viniese en gana. Había de todo, como es lógico, pero algunos se comportaban con bastante prepotencia, sabiendo que si no era hoy sería mañana cuando ese cliente agraviado volvería por su tienda porque no había otra en la ciudad que vendiera eso. Esos tiempos pasaron y vinieron las grandes superficies, una competencia bestial a la que los establecimientos de toda la vida les está costando una barbaridad adaptarse. Tal es así que la mayoría de los "míticos" comercios han desaparecido, entre otras muchas razones porque prefieren el dinerito fresco de una renta de una franquicia que el riesgo de abrir todos los días un negocio. Ahí están las esquinas de Springfield, Adolfo Domínguez, Blanco, Levi´s, etc. Y ahora, el Ayuntamiento y el Gobierno de Cantabria vienen con un pan debajo del brazo para aquellos que perduran y que quieren continuar con la tradición. Eso sí, parece que tiendas en Santander sólo hay del Consistorio a Puertochico, cuando hay muchos otros lugares con abundantes establecimientos, pero a los que los señores de la Serna y Agudo no van a hacer mucho caso, parece. En fin, que a cada cerdo le llega su San Martín y hay que tratar a la gente bien siempre, porque las vacas flacas pueden aparecer.

jueves, 18 de octubre de 2007

¿Siempre fieles a qué?

Ayer se descubrió el pastel por fin y se destapó uno de los mayores gastos del Gobierno de Cantabria en publicidad de la legislatura recién comenzada. Aquello de "siempre fieles", que nos martilleó en forma de periódico gratuito y página web, es una campaña para lanzar una nueva tarjeta de fidelización en nuestra región y no han escatimado en medios -presentación en el Hotel Real a todo trapo- para que la gente la conozca, aunque, supongo, muchos no lo conocerán nunca. Se hace con la colaboración de Caja Cantabria -¿por qué no hay ninguna entidad bancaria más?-, que la mandará gratis a 200.000 clientes suyos. Se supone que también han contado con los comerciantes, pero, de momento, no han respondido como esperaban Ángel Agudo -Consejero de Economía- y Fernando Toyos -Director General de Comercio-. Han anunciado que se han adherido 800 ya, pero de un total de 9.000 comercios que hay en Cantabria según la Cámara de Comercio, parece que no hay un apoyo tan rotundo. El motivo: pagan una comisión de entre el 4 y el 6% por cada compra que haga un cliente, cuando éstas ya habían bajado por debajo del 1%, incluso. Y, además, el sistema, que ahora es gratis, dentro de dos años costará dinero. Para todo esto, no han contado con ninguna asociación de comerciantes en la elaboración de un proyecto para ellos. ¿Tiene esto lógica? Parece que no mucha. Por último, se han utilizado, según nos han comentado, tácticas no demasiado éticas para convencer a los establecimientos de que se sumasen a la iniciativa. En fin, parece que este despropósito no llegará muy lejos, aunque seguiremos informando.