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miércoles, 18 de marzo de 2009

De niños y niñas

Todo empezó con una denuncia del sindicato STAC-STEC en la que exigía a la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria que se retirase el concierto económico y las ayudas públicas que recibe el colegio Torrevelo, ya que este centro privado concertado cuenta con financiación pública, a pesar de que se caracteriza por la "peligrosa peculiaridad de ofrecer una educación segregada por sexos, donde se separa a los niños de las niñas".
Teniendo en cuenta los tiempos que corren en lo que refiere a la búsqueda de la igualdad, los afectados por la supuesta retirada de la concertación deberían haberlo visto venir. Son muchos los padres que ponen el grito en el cielo reclamando su derecho a elegir el colegio en el que quieren que estudien sus hijos. Y el derecho lo tienen, por supuesto, pero cuando lo que se quiere son cosas "especiales" hay que pagar por ello.
Lo que no debemos olvidar es que los colegios concertados tienen que cumplir una serie de criterios que están incluidos en la Ley Orgánica de Educación (LOE), y uno de ellos es la no segregación de niños y niñas. Como en todo tipo de ayudas, sean para lo que sean, hay que acogerse a unos parámetros, a veces son justos, otras no tanto, pero son el tope que se pone para decidir si algo entra o no entra dentro del cupo. Es lo que hay y lo que ha habido siempre, no entiendo que ahora nos echemos las manos a la cabeza.

jueves, 18 de diciembre de 2008

El tiovivo se marea de tantas vueltas...

Esto del tiovivo no es más que la lucha de poder entre comerciantes y vecinos; o, mejor dicho, entre algunos comerciantes y algunos vecinos. La Asociación de Comerciantes del Casco Histórico -no confundir con la del Casco Viejo ni con las del Casco Antiguo- ha salido a la palestra para defender la ubicación del tiovivo de la Plaza de Pombo frente al, según ellos, hostigamiento al que lo está sometiendo la Asociación de Vecinos de Pombo-Cañadío.
Éstos, los que más se molestan del mundo por diversos motivos, denunciaron al otro carrusel que hay en ese lugar porque no tenía licencia regional, que sí municipal, y porque hacía mucho ruido -sic-, a pesar de que no superaba los límites establecidos.
Pues bien, en virtud de esa denuncia han cerrado el que ellos querían y también el otro. El Ayuntamiento quería que estas navidades estuviesen abiertos ambos, pero, al final, lo que estarán serán cerrados. Hay que conciliar el respeto al descanso con el derecho a divertirse de los niños sin hacer mal a nadie, al igual que hay que exigir que este tipo de atracciones cuenten con los correspondientes permisos. Eso sí, es indudable que su ausencia navideña perjudica a los más pequeños y también a los comerciantes, que ven como un elemento dinamizador de su zona se va al garete. Dudo, por otro lado, que este tipo de medidas favorezcan a nadie.

martes, 26 de junio de 2007

La nueva atracción de los Jardines de Pereda


El dicho “una imagen vale más que mil palabras” se cumple aquí a la perfección. Por situarla diremos que es en los Jardines de Pereda de Santander, lugar donde juegan cada día cientos de niños.
La atracción permaneció abierta separada de los chavales por una cinta que ponía “no pasar” de 15 centímetros de ancho y a una altura por la que muchos de ellos pasarían sin siquiera tener que bailar el limbo. Todos sabemos que un niño (aunque todavía no sepa leer) respetará tal aviso porque sabe que le evitará posibles infecciones o una visita a Valdecilla.
Un poco de seriedad y tomemos medidas efectivas para evitar estos hechos tan desagradables como peligrosos.