Mucho nos hemos resistido, pero siendo como somos los españoles de cachondos y fiesteros, parece que poco a poco la fiesta de Todos los Santos va dejando de ser el día de Todos los Santos para pasar a a ser la Noche de Brujas -no hay duda de que es mucho más divertido-. Al final, esto de Halloween ("all hallow's eve" en inglés antiguo), nos guste o no, no es una festividad prefabricada, sino que tiene sus orígenes en la antigua cultura de la región norteña de Europa de los Celtas cuya religión proviene de Irlanda y Gran Bretaña.
El problema es que, en esta bendita tierra nuestra, la mayoría de las tradiciones tienen caracter religioso y nuestros días festivos en su mayoría son al mismo tiempo celebraciones festivas religiosas (todo porque el catolicismo se ha hecho cultura en nuestra sociedad y como forma parte de nuestra cultura, de nuestras tradiciones, todos los ciudadanos se preparan para celebrar estas celebraciones religiosas populares).
En esta sociedad todo nos viene impuesto, y el calendario trae marcados una serie de días en los que, por narices, hay que comportarse o hacer unas determinadas cosas, y por ahí no quiero pasar. Todos sabemos ya que el 14 de febrero hay que estar muy enamorado y hacer un regalo a tu pareja -si la tienes-, el día de la madre y del padre hay que regalar cosas a los papás y quererlos mucho (el resto del año puedes putearles lo que quieras), el día de Todos los Santos hay que ir al cementerio (aunque no creamos en nada o alguna persona de las allí enterradas ni siquiera tenga algún rastro en nuestra memoria), y en Navidad... bueno, eso mejore ni hablar, que ya tocará más adelante. ¿Por qué? Costumbres que nos machacan y nos lapidan año tras año. Si estás enamorado-a se lo puedes demostrar a tu pareja todo el año, no sólo en San Valentín, a tus padres les puedes hacer algún regalo de vez en cuando, o demostrarles que les quieres cada día, no hace falta comprarles algo por compromiso el día que marcan los puñeteros centros comerciales y a tus familiares difuntos puedes hacerles una visita cualquier día del año, no uno en concreto para aliviar conciencias. Porque en este sociedad es algo que nos gusta mucho hacer.