Mostrando entradas con la etiqueta viaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viaje. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de enero de 2009

Marcano, al estilo del Olmo

Está claro que, en esta vida, todo se pega menos la hermosura. El amigo Marcano, ahora que tiene colgando el tema de El Soplao por tierras cántabras, ha aprovechado el tirón y se ha ido de viaje a Roma a conocer al Papa. La disculpa es promocionar Cantabria en la capital italiana, y bla, bla, bla. Según he leído en algún medio, la expedición supera la decena de personas que, supongo, no se quedarán en un hotelito al lado de la estación de Termini. En esta época de crisis, es muy importante que los que mandan apechuguen y no paseen opulencia, porque, no debemos olvidarlo, están gastando de lo de todos. Tampoco sé si Marcano ha ido en Ryanair o ha preferido Bilbao, pero, de una u otra manera, sigo sin ver la idoneidad de este tipo de viajes, máxime cuando se hace para varios días y con tanta gente. Esto es lo que no puede ser, porque los políticos deberían actuar como la mujer del César, que además de ser honrada debía parecerlo. Espero que, al menos, se haya hecho una buena promoción de Cantabria y sirva para que vengan más turistas a dejarse los cuartos por aquí, que falta nos hace...

lunes, 3 de diciembre de 2007

Revilluca ¿vuela en saeta?

Nuestro gran caudillo Revilluca bajó a Madrid el pasado sábado a ver el partido que el Racing jugaba en el Bernabeu contra el Real Madrid. No iba al palco por lo que su visita quedó fuera de la agenda oficial, dejando para ella la entrega, el domingo, de la insignia de oro del Racing a Santillana y Aguilar. En fin, que hay fotos en las que se ve a Revilluca contento antes del partido, con su fiel Guillermo Blanco detrás, y ataviados, ambos, con sendas bufandas verdiblancas. Parecía Raúl o Van Nistelrooy, venga a posar con todo el mundo que se le acercaba. En mi pueblo eso se llama baño de multitudes, de los que no le gustan nada a Revilla, vamos... En fin, eso no es lo peor porque ya nos tiene acostumbrados a hacer el paripé donde quiera que va. Lo que no sé es si, como el año pasado, se puso con los de Cruzada Verdiblanca (antiguos Juventudes Verdiblancas), los "ultras" del Racing. Gran ejemplo de apoyo al deporte. Es como si el presidente del Madrid -mutatis mutandi- se sienta con los Ultrasur. Pero lo que más me preocupa es que Revilluca, según he leído en algún sitio, al parecer viajó a Madrid en La Saeta, el avión oficial del conjunto merengue. De ser cierto me parecería una total abominación, porque él, que se les da de super racinguista, no debería viajar en el aeroplano del rival al que te vas a enfrentar, con el máximo respeto al Real Madrid, claro. En fin, un poco lo de siempre con este tipo.

miércoles, 27 de junio de 2007

Internacionalmente hablando....


Pues bien, después de tanto rollo con eso de hacer efectiva la internacionalidad del aeropuerto de Santander (antes, en la mayor parte de los viajes la conexión se limitaba a mandarte a Madrid y allí coger el vuelo que te llevara a tu destino, cosa que a día de hoy sigue pasando en algunas ocasiones), las cosas no parecen haber cambiado excesivamente.
Si bien se empeñan en abrirnos a Europa en aeropuertos lejanos a Liverpool, Frankfurt o Roma, parece que se olvidan de que son muchos los que no sólo viajan por placer y cuyos desplazamientos, por motivos laborales, tienen principalmente como destino Madrid o Barcelona.
Viajar a "Londres" (entrecomillado porque del aeropuerto en el que le depositan hasta Londres aún queda un buen trecho) puede salir por menos de 30€; sin embargo, un billete a Madrid es posible que ronde los 300€.
Siendo conscientes los cántabros de estos precios abusivos y de los problemas de los aeropuertos asignados por estas compañías de bajo coste, son muchos los que siguen eligiendo otros, principamente Bilbao, como referencia a la hora de planear sus viajes.
Entre ellos me incluyo ya que, a día de hoy, me sigue saliendo más rentable desplazarme de Santander a unos escasos 100 kilómetros, sobre todo si encuentro algún alma caritativa que me haga el favor de acercarme a La Paloma..., y, una vez allí, haciendo honor a su nombre ¡a volar!