jueves, 19 de julio de 2007

La estatua de Franco, lugar de peregrinación


Aunque en 2005 el anterior alcalde de Santander, Gonzalo Piñeiro (PP), anunciaba, en un artículo publicado en El Mundo, la inminente reubicación de la estatua del Generalísimo de los Ejércitos y Caudillo de España, Francisco Franco Bahamonde, lo cierto es que dos años después sigue colocada en el mismo sitio, aunque un poco más sucia por la acción de las izquierdosas palomas que la bombardean diariamente. Ayer, sin ir más lejos, nostálgicos del Régimen se reunieron para conmemorar el 18 de julio, día del Alzamiento y comienzo oficial de la Guerra Civil española. Es respetable que cada uno piense lo que quiera, pero mantener símbolos de represión (cualquiera de ellos) no es aceptable en democracia. Con esto no quiero decir que haya que derribar la estatua y quemarla en plaza pública. No. Lo que digo es que, quizá, esté mejor en un museo que en la calle. Habrá gente todavía viva que haya sufrido en sus carnes este periodo con toda su crudeza, y no es de recibo que se lo estén recordando constantemente en la principal plaza de su ciudad. Es Historia, está claro. Por eso, su lugar debe ser un museo, en el que se hable de cómo fue, qué hizo y en qué contexto lo hizo. Sin más. Esperemos que, con las tan cacareadas obras del aparcamiento del Ayuntamiento, previstas para noviembre, se cierre este capítulo de la Historia de la ciudad.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

QUE BAJEN AL BURRO DEL CABALLO.
CON PERDÓN DE LOS BURROS.

Anónimo dijo...

La estatua ecuestre de Franco (nacido Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo Franco Bahamonde) llegó a Santander en 1964. El monumento, de siete metros de alto y realizado en cobre, es idéntico al que ha sido retirado en Madrid puesto que se hicieron con el mismo molde.
Sólo ha sido retirada en una ocasión, hace unos diez años. Fue entonces cuando se construyó el aparcamiento subterráneo que se encuentra bajo la plaza en la que está instalada. Tuvo que ser desmontada pero, tras las obras, volvió a colocarse en su lugar. Hace más de dos años, Piñeiro & cia, dijeron que la iban a quitar y a llevar a un Museo de Historia aún por construir, pero, viendo cómo la quitaron la otra vez que fue sólo durante las obras, y viendo que aprovecharan de nuevo las obras de un futuro parking me temo que: o la vuelve a colocar después de finalizar las obras, o no tienen valor para enfrentarse a los que alaban el mamotreto (a fin de cuenats, muchos son sus afines).

Anónimo dijo...

La quitarán para que se calle la gente y la volverán a poner porque es lo que gusta en fachander.

Anónimo dijo...

Yo no defiendo la presencia de la estatua de Franco ahí,pero solo apoyaré su retirada cuando al héroe que se le ocurra retire también el totalmente preconstitucional escudo republicano que hay enfrente del caballo.
Recuerdo a quien quiera saber la historia que tanto el régimen de Franco como la II República cometieron atrocidades.
En nuestra mano está no olvidar la historia.